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Quizá los hombres que tengan problemas para concebir deban culpar al aire que respiran, sugiere un nuevo estudio de unos investigadores chinos.

Unas partículas microscópicas en el aire llamadas materia particulada (PM2.5) podrían afectar a la calidad del esperma, lo que a su vez puede dificultar que el óvulo de la mujer se fertilice, señalaron los investigadores.

PM2.5 quiere decir materia particulada con un diámetro de 2.5 micrómetros o menos. Eso es más o menos un 3 por ciento del diámetro de un pelo humano.

“La contaminación del aire se asocia con una reducción significativa en la forma y el tamaño normales del esperma, lo que podría resultar en una cantidad significativa de parejas estériles”, apuntó el investigador líder, Xiang Qian Lao, profesor asistente en la Facultad de Salud Pública y Atención Primaria de la Universidad China de Hong Kong.

Pero Lao advirtió que el estudio no puede probar que la PM2.5 provoque el daño en el esperma, solo una asociación entre las dos cosas.

“No se puede concluir que existe una relación causal en este estudio, pero las evidencias existentes de estudios toxicológicos y de otro tipo respaldan que la relación es potencialmente causal”, dijo.

No está claro exactamente de qué modo la contaminación del aire podría afectar al esperma, indicó Lao. Muchos componentes de la materia fina particulada, como los metales pesados y los hidrocarburos policíclicos aromáticos, se han vinculado con el daño en el esperma en estudios experimentales, apuntó.

El efecto de la contaminación del aire en el esperma es pequeño, dijo Lao, pero la contaminación es tan común en todo el mundo que muchos hombres podrían verse afectados.

Y como reducir la contaminación atmosférica podría mejorar la calidad del esperma, “pedimos estrategias globales para reducir la contaminación del aire para la mejora de la salud reproductiva”, planteó Lao.

El esperma anómalo resulta en la esterilidad porque los espermatozoides no pueden penetrar en el óvulo, explicó el Dr. Tomer Singer, director de endocrinología reproductiva y esterilidad en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

“Hemos visto una tendencia en las últimas décadas en que la concentración del esperma, la movilidad y la forma de los espermatozoides, se han ido deteriorando”, advirtió Singer. “Ha sido difícil determinar el culpable”.

El estudio ofrece evidencias firmes que respaldan una asociación entre la exposición a la contaminación atmosférica y el semen anómalo, aseguró el Dr. Manish Vira, vicepresidente de investigación urológica en el Instituto de Urología Arthur Smith de Northwell Health, en New Hyde Park, Nueva York.

Pero los informes en Estados Unidos no han encontrado resultados similares, lo que sugiere que el impacto negativo podría observarse solo en áreas con un aire de una calidad extremadamente mala, dijo.

Vira dijo que la contaminación atmosférica es una emergencia de salud global, y que este nuevo estudio sugiere que la alteración de la fertilidad podría ser una de las consecuencias para la salud.

“El próximo paso es correlacionar los niveles de contaminación del aire con las tasas de embarazo, para determinar si los cambios observados en el semen se traducen en problemas de fertilidad”, dijo Vira.

En el estudio, Lao y sus colaboradores recolectaron datos de casi 6,500 hombres taiwaneses de 15 a 49 años de edad. Todos los hombres participaron en un programa de exámenes médicos entre 2001 y 2014. El programa incluyó evaluar la calidad del esperma: la cantidad total, la forma, el tamaño y el movimiento (motilidad).

La exposición a los niveles de PM2.5 se estimó según los domicilios de cada hombre durante periodos de tres meses a lo largo de dos años. El esperma tarda tres meses en generarse, dijo Lao.

Los investigadores encontraron una asociación entre la exposición a la PM2.5 y el esperma anómalo. En específico, cada 5 microgramos de PM2.5 por metro cúbico de aire a lo largo de dos años se asoció con una reducción de casi un 1.3 por ciento en la forma y el tamaño normales del esperma.

También se asoció con un aumento del 26 por ciento en el riesgo de estar en el 10 por ciento inferior respecto al tamaño y la forma normales del esperma, tras tomar en cuenta otras posibles influencias en la calidad del esperma, como fumar, beber, la edad y el peso.

Pero la exposición a la PM2.5 también se asoció con un aumento significativo en la cantidad del esperma. Los investigadores añadieron que esto podría ser una forma en que el cuerpo intente superar la calidad más mala del esperma en general.

El estudio encontró que se observaron hallazgos similares tras tres meses de exposición a la PM2.5.

El informe aparece en la edición en línea del 21 de noviembre de la revista Occupational & Environmental Medicine.

FUENTES: Xiang Qian Lao, Ph.D., assistant professor, School of Public Health and Primary Care, Chinese University of Hong Kong; Manish Vira, M.D., vice chair, urologic research, Northwell Health, Arthur Smith Institute for Urology, New Hyde Park, N.Y.; Tomer Singer, M.D., director, reproductive endocrinology and infertility, Lenox Hill Hospital, New York City; Nov. 21, 2017, Occupational & Environmental Medicine, online

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