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Los vasos sanguíneos se recuperan una vez que los fumadores dejan de fumar

MARTES, 16 de marzo (HealthDay News/DrTango) — La función de los vasos sanguíneos se recupera rápidamente después de que los fumadores abandonan el hábito, lo que conduce a un menor riesgo de enfermedad cardiaca y ataque cardiaco, según muestra una investigación reciente.

En el estudio participaron más de 1,500 personas que formaron parte de un ensayo clínico para ayudarlos a dejar de fumar. Antes y al año después de que los participantes dejaran de fumar, los médicos se valieron de un ultrasonido para medir la dilatación mediada por flujo (DMF) de los pacientes, un indicador de la salud de la arteria braquial, la arteria principal de la parte superior del brazo.

La capacidad de la arteria braquial para relajarse está estrechamente relacionada con la capacidad de relajación de las arterias del corazón y predice el riesgo futuro de enfermedades cardiacas y de los vasos sanguíneos, explicaron investigadores de la Universidad de Wisconsin.

Compararon las lecturas de DMF de los pacientes que dejaron de fumar con éxito con las de los que dejaron el hábito pero que volvieron a fumar de nuevo.

“Los individuos que dejaron de fumar mejoraron la función de los vaso sanguíneos, aunque aumentaron de peso, un efecto secundario común de dejar de fumar”, señaló en un comunicado de prensa el autor del estudio, el Dr. James Stein, profesor asociado de medicina de la Facultad de medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin. “Esto confirma que dejar de fumar es bueno para los vasos sanguíneos y reduce el riesgo de ataques cardiacos y de enfermedad cardiovascular”.

La DMF mejoró en hasta uno por ciento entre los pacientes que dejaron de fumar por un año completo. Eso es una mejora significativa, de acuerdo con Stein.

“Es estadísticamente significativo, pero lo más importante es su relevancia desde el punto de vista clínico”, enfatizó. “Un cambio de uno por ciento en la DMF se relaciona con una tasa cerca de catorce por ciento menor de enfermedades cardiovasculares. Esto significa que los pacientes que dejan de fumar de forma permanente son menos propensos a tener un ataque cardiaco o enfermedad cardiaca”.

El estudio se presentó esta semana en la reunión anual del American College of Cardiology en Atlanta, y se publicó de manera simultánea en la revista Journal of the American College of Cardiology.

La enfermedad cardiovascular es la causa de casi un tercio de las muertes prematuras relacionadas con el tabaquismo en Estados Unidos.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: University of Wisconsin, news release, March 15, 2010

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